En la antesala de la celebración del Día Mundial de la Alimentación el próximo 16 de octubre, es necesario intensificar el llamado a la acción concertada por la comunidad internacional. La fecha, que conmemora el 80.º aniversario de la fundación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en 1945, subraya la necesidad crítica de acelerar los esfuerzos para lograr el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 2: Hambre Cero antes de 2030.
El Día Mundial de la Alimentación sirve como un faro que ilumina la persistencia del hambre y la malnutrición en vastas regiones del planeta. En un contexto marcado por la escalada de crisis climáticas, conflictos geopolíticos y presiones económicas, la seguridad alimentaria enfrenta una de sus etapas más volátiles de las últimas décadas.
La FAO: 80 Años de Misión: Reafirmando el Compromiso con los ODS
A lo largo de ocho décadas, la FAO ha liderado la misión de garantizar que todas las personas tengan acceso regular a suficientes alimentos de calidad para llevar una vida activa y saludable. El compromiso global hoy se centra en la hoja de ruta de los ODS, que exige: Sistemas Agroalimentarios Sostenibles, donde La prioridad es construir cadenas de suministro de alimentos que sean más eficientes, inclusivas, resilientes y respetuosas con el medio ambiente, desde la producción hasta el consumo, así como Inversión en resiliencia, que requiere una inversión estratégica en la agricultura para ayudar a los países a mitigar los efectos del cambio climático, que continúa siendo un factor principal de desplazamiento y desestabilización productiva.

Los Tres Pilares de la Transformación Necesaria
Para revertir los retrocesos recientes en la lucha contra el hambre, las organizaciones multilaterales y los gobiernos coinciden en que la acción debe enfocarse en:
- Tecnología e Innovación: La adopción de tecnologías de agricultura inteligente, la mejora de las semillas y la optimización del uso de recursos son esenciales para aumentar la productividad de manera sostenible.
- El Enfoque «Una Sola Salud» (One Health): Fortalecer los vínculos entre la sanidad humana, la sanidad animal y la salud ambiental es crucial. La vigilancia de zoonosis (enfermedades transmitidas de animales a humanos) y la garantía de la inocuidad de los alimentos son pilares para proteger a las poblaciones y al ganado productor.
- Equidad y Acceso: La financiación debe dirigirse a los más vulnerables, incluidos los pequeños agricultores y las mujeres rurales, asegurando que la producción de alimentos se traduzca en una mejor calidad de vida y acceso económico a dietas nutritivas.
En el marco de este 80.º aniversario, el Día Mundial de la Alimentación actúa como un poderoso recordatorio: la responsabilidad de erradicar el hambre es colectiva y requiere de la acción concertada de toda la comunidad global.
MJIG/ PRENSA AVISA

