junio 26, 2026 10:05 PM

El desafío de las enfermedades tropicales desatendidas y su innegable raíz zoonótica

Este 30 de enero, la comunidad científica y los organismos de salud global conmemoran el Día Mundial de las Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD). Esta fecha, establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), busca visibilizar un grupo de 20 afecciones que, aunque prevenibles, impactan a más de 1.600 millones de personas en las regiones más vulnerables del planeta. Para el sector veterinario y gremios como AVISA, esta conmemoración trasciende la salud humana, ya que la mayoría de estas patologías encuentran su origen o su ciclo de persistencia en los animales, consolidándose como desafíos críticos de origen zoonótico.

El vínculo entre las enfermedades desatendidas y la medicina veterinaria es indivisible. De acuerdo con la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), el control de estas afecciones no puede limitarse a la atención clínica de las personas, debido a que su reservorio o su hospedador intermediario suele ser una especie animal, doméstica o silvestre. Patologías como la rabia, la leishmaniasis, la equinococosis y la cisticercosis son ejemplos fehacientes de cómo la ausencia de vigilancia sanitaria en el campo y la falta de control en las poblaciones animales perpetúan ciclos de contagio que afectan la estabilidad de la salud pública.

Las estadísticas actuales reflejan la magnitud de este problema bajo el enfoque de «Una Salud». Según el informe de progreso de la OMS y datos actualizados de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) al 2025, la rabia transmitida por perros sigue cobrando cerca de 59.000 vidas anuales en el mundo, siendo el 99% de los casos consecuencia de mordeduras accidentales por ejemplares infectados. Por su parte, la cisticercosis se mantiene como una de las principales causas prevenibles de epilepsia a nivel global, una condición que se vincula directamente con la cría de cerdos en condiciones sanitarias deficientes y la ausencia de inspección veterinaria en la cadena de proteína animal.

En nuestra región, la leishmaniasis presenta un panorama igualmente complejo. Datos de la OPS indican que en las Américas se registran un promedio de 56.000 casos de leishmaniasis cutánea anualmente, con una tasa de letalidad en su variante visceral que ronda el 7%. Estas cifras demuestran que mientras no se aborden las enfermedades tropicales desde la fuente animal, los esfuerzos en los centros hospitalarios seguirán siendo insuficientes. El saneamiento ambiental, la vacunación sistemática de reservorios y el uso de productos veterinarios certificados son las herramientas reales para mitigar estas amenazas.

Para Asociación Venezolana de la Industria de Salud Animal, la conmemoración de este día es un llamado al fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica y al reconocimiento del médico veterinario como un actor fundamental en la prevención de estas patologías. El compromiso con la seguridad sanitaria del país implica entender que la salud de las poblaciones tropicales está intrínsecamente ligada al bienestar y control sanitario de sus animales.

KP/AVISA PRENSA

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