Los Colegios de Médicos Veterinarios de Nueva Esparta y Anzoátegui han emitido alertas epidemiológicas ante un incremento crítico de casos de Distemper canino (moquillo) y Parvovirus, advirtiendo sobre la agresividad de las cepas actuales que están afectando incluso a ejemplares adultos y animales con esquemas de vacunación previos. A esta situación institucional se suman reportes de focos activos en los estados Bolívar y Táchira, donde especialistas y comunidades académicas han detectado una rápida dispersión de estos virus en espacios públicos.
En la zona insular, el Dr. Alfredo Pucci, vicepresidente del Colegio de Médicos Veterinarios de Nueva Esparta, calificó la situación en la isla de Margarita como una «endemia», destacando una mortalidad inusual con cuadros que progresan hacia síntomas neurológicos graves como convulsiones y tics. Esta realidad se refleja en el oriente del país, donde el Colegio de Médicos Veterinarios de Anzoátegui (Seccional Zona Sur) ha documentado más de 32 casos positivos en el último mes. La Dra. Olga Álvarez, presidenta de la seccional, y la Dra. Estefanie González, secretaria de la misma, indicaron que estos diagnósticos están vinculados a la movilización de mascotas por los ejes viales, afectando a animales que transitan sin los refuerzos inmunológicos adecuados.
Simultáneamente, en el estado Bolívar, médicos veterinarios han ratificado a medios regionales la detección de pacientes con sintomatología grave a pesar de estar inmunizados, lo que sugiere una carga viral inusual en el ambiente. Esta vulnerabilidad alcanza también recintos universitarios como el Núcleo Táchira de la Universidad de los Andes (ULA), donde estudiantes denunciaron focos activos de moquillo cerca del edificio de medicina, alertando sobre el riesgo que representan las áreas comunes para las mascotas comunitarias que actúan como vectores de transmisión involuntarios.
Ante este escenario, las instituciones gremiales urgen a los propietarios a evitar lugares de alta concentración canina como parques o playas, y a realizar desinfecciones profundas en los hogares con hipoclorito de sodio al 5%. Los expertos enfatizan que, ante la falta de tratamientos antivirales directos, la supervivencia de los animales depende exclusivamente de un soporte médico temprano y de la consulta inmediata con profesionales colegiados ante los primeros signos de fiebre, decaimiento o cuadros digestivos.
KP/AVISA PRENSA
Fuente: Diario El Sol de Margarita / Diario El Tigrense / Diario Primicia / La Prensa Táchira

