La manufactura privada venezolana registró un crecimiento interanual del 8,1 % en su volumen de producción durante el primer semestre de 2026, esto como consecuencia del incremento del 9,9 % en el primer trimestre y del 6,5 % en el segundo. El presidente de Conindustria, Tito López, precisó que esta variación positiva responde a las estrategias de inversión interna con capital propio adoptadas por las empresas para sostener la operatividad frente a las restricciones del entorno.
El desempeño del sector mostró mejoras en la Utilización de la Capacidad Instalada (UCI), la cual cerró en 51,7 %, superando el 48,4 % registrado a principios de año. Este esfuerzo de expansión se tradujo en un aumento del 16 % en las remuneraciones del personal con respecto al año anterior, situando el ingreso promedio de la manufactura en USD 541 al cierre del segundo trimestre.
Sin embargo, la encuesta industrial identificó los cinco principales factores restrictivos de la producción: los excesivos tributos fiscales y parafiscales (70 %), las fallas del servicio eléctrico (68 %), el entorno macroeconómico (46 %), las restricciones en el acceso a divisas (51 %) y la falta de financiamiento (45 %). En materia eléctrica, las empresas reportaron un promedio de 214 horas sin suministro sobre 488 horas laborables, equivalente a perder el 44 % de un turno de trabajo por cortes no programados.
El comportamiento del sector reflejó marcadas asimetrías según el rubro y el tamaño de la empresa. Mientras ramas como autopartes (49,0 %), metales (23,3 %) y bebidas (18,2 %) lideraron el crecimiento, áreas como plástico y caucho (-12,7 %) y alimentos (-4,1 %) sufrieron caídas. Asimismo, la gran industria creció un 8,4 % y la mediana un 5,5 %, mientras que la pequeña industria registró una contracción del 4,7 %.
Como propuesta estructural para atajar estas distorsiones, el gremio planteó la creación de una «Ley Puente» o Marco Legal temporal para la Transición Económica con una vigencia proyectada de 3 a 5 años. Este instrumento busca simplificar trámites, otorgar alivio fiscal directo y corregir distorsiones monetarias sin requerir la revisión individual de las 206 leyes que impactan a la manufactura.
A pesar de las presiones sobre los costos operativos, el Índice de Confianza Industrial (ICI) dio un salto positivo hasta los 33,4 puntos. Apoyados en este indicador, los industriales proyectan que el crecimiento acumulado para el cierre del año 2026 alcanzará un 11,6 %, condicionado a la modernización normativa e institucional que requiera el aparato productivo.
Finalmente, ante los retos generados por el reciente evento sísmico en el país, la dirigencia de Conindustria ratificó el compromiso del sector privado de aportar su capacidad operativa para la reconstrucción de las zonas afectadas, consolidándose como un pilar fundamental para la estabilidad económica y social de la nación.
Fuente: Nota Conindustria
KP/AVISA PRENSA

