Caracas, 6 de agosto de 2025 —
La temporada de lluvias, aunque vital para la regeneración de pastos, está poniendo a prueba la resiliencia de los productores en todo el país. A pesar del compromiso inquebrantable del sector, la combinación de factores climáticos y la falta de infraestructura adecuada, dificulta la estabilidad del suministro de carne y leche en el mercado nacional.
Gremios piden ayuda por afectación de lluvias
La Federación Nacional de Ganaderos de Venezuela (FEDENAGA) ha emitido una alerta sobre los desafíos más apremiantes. Edgar Medina, presidente de FEDENAGA, advirtió, que más de un millón de hectáreas de predios productivos han sido afectados por las lluvias, siendo los estados con fincas productivas más afectadas: Táchira, Mérida, Trujillo, Barinas, Apure, Portuguesa, Cojedes y Bolívar, por lo que FEDENAGA aspira un apoyo importante del poder central, para superar las contingencias, reportando un fuerte impacto en la producción nacional, debido a las precipitaciones.
Las intensas lluvias han causado un deterioro importante en carreteras, lo que dificulta el traslado de animales a los mataderos y el acceso de los productores a insumos esenciales. Esta situación no solo eleva los costos operativos, sino que también pone en riesgo la vida y el bienestar de los animales, ya que el acceso a la atención veterinaria se vuelve difícil en las zonas más remotas. Además del problema vial, la incidencia de enfermedades y plagas se intensifican con la humedad. La garrapata, los parásitos internos y otras afecciones se convierten en una amenaza constante para la salud del ganado, obligando a los productores a invertir más en tratamientos y medicinas veterinarias.
Ganaderos unen esfuerzos y garantizan producción
A pesar de las adversidades, el sector ganadero continúa su labor. Los productores están implementando estrategias de manejo para mitigar los efectos de las lluvias, desde la rotación de potreros para evitar la erosión hasta la supervisión constante de la salud de sus rebaños. La meta es clara: garantizar que la producción no se detenga y solicitan a las autoridades un esfuerzo conjunto entre el sector público y privado, sinergia clave para superar estos desafíos y asegurar que los productores sigan siendo un pilar fundamental en la seguridad alimentaria del país.

